Para mí, el choque cultural más grande es uno que es muy común dentro de la comunidad de extranjeros en España: el tiempo para comer. Antes de llegar en España, pasé todo el verano en Middlebury, donde las horas de comer son muy fijadas y bastante tempranas (aunque a ese tiempo, pensaba que fue las cenas fueron demasiado tardes), estoy sufriendo muchísimo ahora y siempre tengo hambre, ya que no estoy acostumbre a comer cena tan tarde, por eso, no tengo hambre a diez u once en la noche y no como mucho, pero siempre me levanto en el medio de la noche casi muriendo de hambre. Poco a poco, estoy cambiando mis hábitos y también, estoy comiendo muchos tentempiés entre las horas de comer, pero todavía es difícil. Además, la comida es un poco extraña y a veces, me pongo muy enojada cuando estoy en el supermercado y no puedo encontrar cosas que consideraba muy común y esencial para vivir: cosas sencillas como salsa (no de tomates, pero el tipo que se come con comida mexicana) y pavo (siempre tengo que buscar por lo menos cinco minutos para pavo en lonchas porque sólo hay jamón). Todo esto es tolerable, puedo cambiarme un poquito y aclimatarme, pero jamón es el único problema con la manera de comer en España que no puedo pasar porque lo odio y no entiendo, nunca voy a entender y de hecho, ¡no quiero entender la obsesión de españoles con jamón!
Sólo te voy a decir cuatro palabras: jamón ibérico de bellota. Pruébalo un poquito (es muy caro), luego me cuentas.
De todas formas, tienes razón: hay una obsesión con el jamón, ¿por qué crees tú?