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Terra
La Coctelera

mis blogs del semestre

Perdon, no he puesto mis anotaciones en la bitácora en un rato, pero las he tenido en mi portátil… aquí son todos del semestre.

Estuve en un avión anoche y sólo quería descansar, tal vez dormir, pero detrás de yo sentó un chico español que me molestaba muchísimo porque habló en una voz muy alta por todo el vuelto, empujó el respaldo de mi asiento. Demostré mi frustración y empujé el asiento hacia él, que él no le gustaba y me llamó ¨cabrona¨ y le dijo algo a su amigo que no yo no podría oír. Supongo que no es una palabra muy simpática, especialmente en este contexto, ¿no?

Otro día, oí la frase ¨Quieras lo que quieras, este lo que este¨. No entiendo bien el significado…

Me molesta mucho que toda la gente en España siempre tocar su novio/novia/cualquier persona y no puede esperar hasta que llega en algún lugar privado para mostrar su afecto. A mí, parece muy feo e inadecuado y no debe hacerlo en sitios públicos

Ayer, comí el bocadillo de calamares porque todos los restaurantes cerca del Museo de la Reina Sofía tienen anuncios sobre sus bocadillos de calamares… ¡es el más extraño sándwich que he comido en mi vida, y no tiene un sabor bueno! Nunca voy a entender o gustar la comida aquí.

No entiendo porque los madrileños llevan chaquetas muy pesado, botas, bufandas, toda la ropa del invierno, cuando no hace mucho frió. Ayer, salí a hacer jogging, y como hacía buen tiempo, solo llevé una camiseta y pantalones cortos – toda la gente que me vio me miró ni que hubiera estado loca.

Antes de que llegué en España, pensaba que la gente en toda de Europa estaría muy de la moda y preocupada con su manera de vestirse. En vez, rápidamente descubrí que la gente no tiene ningún sentido de lo que está de la moda y lo que es muy feo. Sé que es porque el estilo en Madrid y el de los Estados Unidos (el noreste específicamente) son muy diferentes, pero estoy harte de ver chicos con mullets (¿Qué es la palabra en español?) y chicas que llevan ropa demasiado pequeña.

Estereotipos

Depende en que periódico lees, los imagines de los Estados Unidos, normalmente transmiten en una manera sutil pero al mismo tiempo, bastante visible si prestas atención a los sujetos en que los periódicos enfocan, son un poco diferentes.

Por ejemplo, BBC Mundo, aunque no solo es un medio de comunicación español, es más objetivo que otras publicaciones, pero todavía encontré un artículo sobre la crisis financiera: en vez de tener una foto de cualquier otra cosa con más relación al tema del artículo, que fue la situación en general y no las acciones del gobierno, la foto acompañando el artículo era del Presidente Bush, con una sonrisa grande saludando los fotógrafos y ningún aspecto de preocupación. Es un poco cómico que, en el medio de la crisis más grande de esta época, los periódicos españoles todavía pueden mostrar nuestra confianza, que es, a veces, demasiada y falsa, al mundo hispánico.

Otro estereotipo que encontré era un artículo sobre una muñeca de Mattel que ha causado protestas porque algunas personas creen que la muñeca dice “Es Islam es la luz”, cuando, en realidad, la única palabra que dice es “Mama”. Muestra nuestra preocupación con la idea de terrorismo y su capacidad de extender por todo el mundo. Esta muñeca claro no es una herramienta terrorista y además, el Islam no es un sinónimo por terrorismo y por eso, nuestra los prejudicios y miedos de algunos americanos.

En la primera página del Mundo en el Internet, hay dos artículos sobre los EEUU: uno es sobre McCain y Obama, y otro es sobre cuanto dinero paga Madonna a su marido durante su divorcio, que muestra la idea de que estamos un poco demasiado interesado en las vidas de los celebridades y su dinero.

Por fin, leí un artículo, otra vez sobre la crisis financiera, que criticaba la actitud de la mayoría de americanos que las causas de la crisis no son tan importantes que los resultados: dijo que estamos pensando “más de las consecuencias que de las causas”, que se puede ver como una representación de la imagen de americanos como imprudente y obsesionado con el presente sin tomando en consideración las lecciones del pasado.

Viaje en grupos

Cuando salimos por el metro, nos dimos cuento que estuvimos en un barrio afuera del centro de Madrid, sin el ruido constante del centro, sin las taxis, sin la corriente de gente andando en trajes: sin mucha en general. Los edificios fueron muy viejos, a veces casi al punto de ser ruinas. Después, al lado del parque, los edificios fueron más nuevos pero de aspecto estéril: construido de ladrillo, sin decoración y todos parecían lo mismo. Tuvieron algunos aspectos semejantes a los apartamentos de de bajos ingresos, construido por la ciudad, en Nueva York. No vemos tiendas de ropa. Las calles fueron grandes, con muchas pistas, pero no hubo muchos coches. Los coches aparcaron a los lados de las calles en cada dirección; es decir, los coches aparcaron en las direcciones incorrectas. Encontramos personas diferentes; por ejemplo, una mujer muy antipática que nos habló como estábamos idiotas cuando la preguntamos sobre qué pasa el 15 de mayo en el parque. También, un hombre que fue completamente lo opuesto, que nos ayudó mucho cuando estuvimos perdidos. A la altura del puente de Toledo hay una estatua grande, y la carretera que pasa por debajo se llama el M-30. El santo de San Isidro es el de la ermita, y cada 15 de mayo hay un festival en el parque de San Isidro para celebrar el santo. Después del parque, pasamos por el campo de fútbol, donde el equipo Atlético juega.

Mi impresión de este recorrido es que ahora, mi doy cuento de que, como cada ciudad, hay muchos barrios en Madrid, y todos son muy diferentes con gente diferente y no se puede hacer estereotipos justos sobre una ciudad tan grande como Madrid. Este parte de la ciudad no es muy lejos del centro, o por ejemplo, el Paseo de Recoletos donde está el Sede Prim, pero las diferencias entre los dos son muy distintas. Otra cosa muy interesante fue el cementerio porque las tumbas fueron muy interesantes y diferentes do las en los Estados Unidos y el nivel de religiosidad en España fue muy obvio ahí.

Choques culturales (2)

Parece que es muy aceptable social mirar fijamente a otras personas en todos lugares: en las calles, en el metro, en el parque, en cualquier sitio, tengo el sentido que estoy en exposición. Es muy diferente que en los Estados Unidos, donde la mayoría de la gente no hace contacto visual con otras personas, especialmente si está en las calles de una ciudad; de hecho, hay algunas personas muy tímidas que conozco en Middlebury, que claro es una comunidad pequeñita, que evitan mis ojos cuando pasamos en campus o siempre llevan gafas de sol muy grandes y oscuras. Pero aquí, sin gafas, en una manera muy evidente, gente de ambos sexos me mira sin restricción, y su reacción a mí es muy visible en su cara. Es posible que sea un parte del ambiente de franqueza que hay aquí, que se puede ver con la más claridad en la sexualidad abierto de los madrileños, de parejas muy íntimas en el metro a la aprobación de homosexualidad. En cualquier caso, es muy interesante, a veces un poco desconcertante, pero me gusta más que me molesta porque estoy empezando a hacerlo a otras personas y ya que hay todas tipas de personas en esta ciudad, lo que veo nunca es aburrido.

Choques culturales (1)

Para mí, el choque cultural más grande es uno que es muy común dentro de la comunidad de extranjeros en España: el tiempo para comer. Antes de llegar en España, pasé todo el verano en Middlebury, donde las horas de comer son muy fijadas y bastante tempranas (aunque a ese tiempo, pensaba que fue las cenas fueron demasiado tardes), estoy sufriendo muchísimo ahora y siempre tengo hambre, ya que no estoy acostumbre a comer cena tan tarde, por eso, no tengo hambre a diez u once en la noche y no como mucho, pero siempre me levanto en el medio de la noche casi muriendo de hambre. Poco a poco, estoy cambiando mis hábitos y también, estoy comiendo muchos tentempiés entre las horas de comer, pero todavía es difícil. Además, la comida es un poco extraña y a veces, me pongo muy enojada cuando estoy en el supermercado y no puedo encontrar cosas que consideraba muy común y esencial para vivir: cosas sencillas como salsa (no de tomates, pero el tipo que se come con comida mexicana) y pavo (siempre tengo que buscar por lo menos cinco minutos para pavo en lonchas porque sólo hay jamón). Todo esto es tolerable, puedo cambiarme un poquito y aclimatarme, pero jamón es el único problema con la manera de comer en España que no puedo pasar porque lo odio y no entiendo, nunca voy a entender y de hecho, ¡no quiero entender la obsesión de españoles con jamón!